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miércoles, 8 de abril de 2009

PICO Y PLACA A LA COMPRA-VENTA DE VEHÍCULOS

PICO Y PLACA A LA COMPRA-VENTA DE VEHÍCULOS

Desde algunas de sus filas el gobierno nacional fue señalado de no tener una política clara, que sirva para blindar al país ante la crisis económica mundial. No obstante, se auto- evalúa con favorabilidad por “supuestamente” estar ganando la guerra, a lo que responde ofreciendo un paquete de medidas que beneficia a las ensambladoras de automóviles buscando con ello incentivar la compra de vehículos; con el giro de fondos de BANCOLEX – dinero de todos los colombianos – inicialmente unos QUIENTOS MIL MILLONES DE PESOS al sistema financiero – los únicos que no pierden aunque todos nos quebremos – para ofrecer al público créditos de consumo para la compra de vehículos con reducidas tasas de interés, menor valor de las cuotas de amortización y ampliación de los plazos para su pago. Dice el gobierno que la medida busca aliviar al sector automotriz – ensambladoras y autopartistas - evitando la caída en la venta de carros – que ya va en el 20% - tratando de mantener la demanda al promover la venta de unos 7000 vehículos nacionales de gama baja.

Por ello, en unos ocho o diez días todos a correr a las concesionarias a comprar carritos a bajo costo crediticio, o sea, que ahora si podemos comprar el carrito que necesitamos con la placa para brincar la restricción vehicular, maravilloso País: concesión de recursos a la banca y al sector automotriz a cambio de ningún compromiso de no recorte de empleos, como ocurrió con los empresarios que se comprometieron a generar empleo a cambio de las reformas laborales sin que lo segundo ocurriera; pero lo peor no para ahí. Nos dicen los “gobernantes” que no tenemos vías, que debemos cambiar hábitos de desplazamiento, pasar del vehículo particular al público o mejor aún, pasar a la bicicleta; pero no se construyen ciclo vías y antes que incentivar los sectores más sensibles de la economía: el agro, la educación, la salud; el gobierno sigue por la línea más controvertida y contaminadora, la de incentivar la compra de vehículos, que a pesar de ser otorgados a bajo crédito, igual hay que proveerlos de combustible, autopartes, impuestos, seguros y obviamente sacarlos a las estrechas y reducidas calles.

No será que es hora de imponer, antes que ventas desmedidas de vehículos que contaminan y congestionan colapsando aún más el derecho a la movilidad, pico y placa a la compra-venta de vehículos nuevos; pues ninguna lógica tiene que, mientras nos prohíben circular con los carritos, por otro lado se estimule con dineros públicos la venta desmedida de ellos. ¿No será más social y democrático volcar esos recursos a los sectores más sensibles de la economía?. ¿Qué tal incentivar la compra de casitas y no de carros, o mejorar la calidad de la educación pública o la salud? ; solo falta que los incentivos lleguen, ya no sólo para vehículos, sino para la compra de gaseosa, cerveza, ingreso a centros comerciales o cirugías plásticas.