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sábado, 4 de diciembre de 2010

MUERTE EN LA DISCO

La muerte en las discotecas no está asociada por la general a la delincuencia o la venta de licor adulterado, sino a la falta de medidas de seguridad en las edificaciones que se dedican a dicha actividad, las que por lo general fueron construidas originariamente para talleres, bodegas o parqueaderos y que sin control de las autoridades son utilizadas por los empresarios para el esparcimiento de un gran número de personas que normalmente se dedican a consumir bebidas embriagantes.

Son centeneras los muertos y heridos que se generan por incendios causados por sobrecargas de las redes eléctricas internas, la ausencia de alarmas y especialmente salidas de emergencia; pues comúnmente solo tienen una sola entrada, casi siempre estrecha y sin mecanismos de apertura automática; salidas a las que se enfrentan los clientes, casi siempre embriagados, generándose una estampida mortal que termina sofocándolos y asfixiándolos, para luego ser presas de las llamas.

La lista de catástrofes de estos tipos es interminable, baste recordar que el 17 diciembre 1983 mueren 82 personas en la discoteca "Alcalá 20" de Madrid, el 25 marzo de 1990,  fallecen 87 personas en el incendio de la discoteca "Happy Land" del barrio neoyorquino del Bronx, el 27 de noviembre de 1994 en un Incendio al noreste de China unos 234 muertos, el 18 de marzo de 1996 mueren 152 personas en el incendio de la discoteca "Ozone" de Manila, el 27 de diciembre de 2000 son 320 los muertos en el incendio de una discoteca en el Centro de China, el 30 de octubre de 2002 un centenar de muertos al incendiarse un centro comercial en Ho Chi Minh, al sur de Vietnam, el 1 de agosto de 2004 un devastador incendio en el centro comercial Ikuá Bolaños de Asunción (Paraguay) causa la muerte a 361 personas, el 31 diciembre de 2004 al menos 193 murieron  y más de 700 resultaron heridas en el incendio registrado en una discoteca de Buenos Aires (Argentina). 

Pese a lo significativo de las cifras y el riesgo de muere inmanente en las discotecas, todo lo cual exigiría que nuestras autoridades fueran estrictas y rigurosas en el cumplimiento de medidas de seguridad y prevención de incendios; en Pereira donde funcionan alrededor de 100 establecimientos dedicados a cantinas, bares o discotecas; la ausencia de control es total.

Muchas funcionan en lugares no construidos para tal finalidad, ningún control se hace respecto a la existencia de salidas de emergencia suficientes en atención al número de clientes que pueden atender, peor no se sabe cuál es la capacidad de ocupación segura, no poseen alarmas contra incendios, sistema automático de detectores, rociadores, señalización iluminada y salidas de emergencia en número suficiente para el potencial de asistentes, carecen de pasillos amplios y sin obstáculos, no cuentan con otros accesos o estos permanecen cerrados o sin fácil identificación.

Por qué tenemos que esperar a la ocurrencia de una catástrofe para buscar culpables y remedios? prometiendo soluciones en las celebraciones fúnebres, cuando ya todos conocemos de antemano a los responsables: los empresarios y los funcionarios públicos que pasan de agache y en muchos casos se divierten allí mismo donde pueden encontrar la muerte.